Mundo ficciónIniciar sesión***
Recostado en mi cama, con la mirada perdida hacia el techo pensando cómo me presentaré ante mi rusa, ¿qué es lo que le diré? Una parte de mí tiene miedo que me rechace, pero otra parte de mí me dice que haga el intento.
—Señor… Señor Emilio —tocan la puerta.