POV LENORA
—Buenos días. —No pude ocultar el entusiasmo con el que crucé la puerta del estudio.
Valen levantó apenas la vista de los documentos que descansaban sobre el escritorio. El leve movimiento fue suficiente para encontrarme con un ceño tan severo que mi sonrisa se desvaneció antes de llegar a mis labios.
No respondió.
La ilusión con la que había recorrido medio palacio se desinfló de golpe. Carraspeé con discreción, murmuré un saludo que ya no sonó tan convencido y ocupé el asiento fren