—Su propuesta es bastante completa.
La voz de Carlos me hizo levantar la vista.
Permanecía frente al escritorio con las manos cruzadas detrás de la espalda, esperando que terminara de revisar el informe que él mismo había llevado hasta mis aposentos.
—Eso parece.
—No recuerdo que ninguno de los antiguos ministros de Duviz haya presentado algo parecido.
—Porque ninguno de ellos se molestó en ver Sidren más allá de solo un territorio hostil, como ella.
No fue hasta que terminé de hablar que compr