POV Sofía
La semana previa al cumpleaños de Lucía fue un torbellino constante, pero no me quejaba. Entre los proyectos con Laurentis Group, las videollamadas diarias con mi padre en Nápoles y los viajes constantes de Mauricio a Nueva York para supervisar la filial allí, apenas tenía tiempo para dormir. Pero cada noche, antes de cerrar los ojos, veía a mi hija dormir con Doddy acurrucado a sus pies, y sabía que todo valía la pena.
Mauricio era más una sombra que un prometido, pero cumplía, siemp