Mundo ficciónIniciar sesiónEsa noche, al llegar a casa, Ivania se encontró con Jaime, que la esperaba con la cena ya lista. Aunque no se la sirvió a la luz de algunas velas, como la última vez que la esperó para comer, a Ivania se le hizo enternecedor ese detalle.
—Veo que, con tu ritmo diario, vamos a tener que robarle algunos minutos a la jornada, para vernos un poco, bebé —dijo Jaime cua







