Mundo ficciónIniciar sesiónMINA
Había pasado el tiempo acordado y para aumentar mi maldita agonía, Viktor no llamaba. Mordía mis uñas y bebía sin que nada pudiera calmar mis ansias. Todo apuntaba a que el idiota de Zayn nos había traicionado. Estaba a punto de doblarme de dolor cuando la puerta sonó.
Abrí con sigilo, encontrándome a Mikhail del







