Mundo ficciónIniciar sesión―Largo de mi casa… ―dijo Sheik entre dientes, dedicándome una mirada de despreció que me provocaba querer arrancarle esa maldita sonrisa.
―¿Qué ocurre?
Era Layla, y escuchar su voz me hizo cerrar los ojos, había sido como un golpe directo al corazón. No sabía si era por la ausencia del alcohol en mi sist







