―Pondremos fecha a la boda, cubrirán tus lesiones con algo de maquillaje y necesito que te muestres como la mujer más feliz del mundo ―dijo Zayn mientras se acomodaba el «shemagh» ante el espejo. ―¿Me escuchaste?
―Sí… ¿Esperabas una reacción más alegre de mi parte? ―pregunté con la mirada fija en la pared―. Ni creas que voy a sonreír, no esperes que diga estar feliz y no te sorprendas si lloro delante de todos para que el mundo se dé cuenta de lo ruin que eres.
―Hazlo, te reto ―dijo Zayn con me