Madison
Regresar a esa corte y tener que enfrentarme de nuevo a esa mujer y a los abogados me pone nerviosa, en especial después de esa amenaza. No sé si tenga que volver a declarar, por el momento, creo que no, sin embargo, debo estar ahí para cualquier cosa.
Esta vez mi padre no puede acompañarme porque se quedará con Caleb, que ya ha salido de vacaciones.
—Pero mamá, yo quiero ir —se queja.
—No Caleb, no puedes ir, te quedarás con el abuelo para preparar el árbol de Navidad, ¿te parece?