Madison
No sé ni como volver a ver a Alec a la cara después de haberlo visto así.
Ahora mismo vamos en el auto de camino a su empresa. Harry nos lleva en silencio; ninguno de los dos ha dicho nada sobre el incidente. Todavía me pregunto cómo pude terminar de cambiarlo.
Mis mejillas se sonrojan sin que lo pueda evitar cuando pienso en lo que vi… ¡Dios! No había imaginado nunca como sería su… Sacudo la cabeza, no, no. Yo no debo pensar en eso.
—Madison —me llama.
—¿Ah?
—Ya llegamos, te estoy avis