Alec
Estoy tan nervioso por todo esto que he empezado a sudar. Los argumentos del abogado de Jennifer parecen estar ganándose la buena fe del juez, que a cada momento me mira peor. Sacan la evidencia de mis gastos en la tarjeta, incluso usan lo del cumpleaños de Caleb en mi contra. No hay forma de que pueda darle la vuelta a esto y salir bien librado.
En eso, mi abuelo entra en la sala con un hombre de alrededor de unos cincuenta años. El sujeto trae un maletín y se sienta al lado de Viktor.
—A