Madison
Liam y yo decidimos suspender la boda.
Ninguno de los dos está listo para hacer algo así, en especial si nos hemos mentido todo este tiempo.
Tener que salir y decirles a los invitados que no nos casaremos es la peor parte de todas, pero es un mal que hay que hacer.
Lo peor de todo será decirle a los padres de Liam, a los que ya no les caigo muy bien.
—No te preocupes, yo les diré —asegura.
A pesar de todo, es un buen hombre. Le prometí ayudarlo con su problema de dinero y drogas, sé que