Madison
Casi sin darme cuenta, ya solo quedan dos semanas y media para mi boda. El mes ha pasado tan rápido que ni siquiera lo he notado. Solo cuando mi padre me recuerda que no he ido a ver lo de mi vestido de novia, caigo en cuenta de que el tiempo se me agota a cada segundo que pasa.
Liam y yo habíamos escogido casarnos el veintinueve de diciembre.
Es una fecha extraña, no muchos se casan faltando dos días para que acabe el año. Sin embargo, no me desagrada la idea de que sea ese día.
Hace t