Cinco meses después…
—Ahora los declaro, marido y mujer, puede besar a la novia —dice el padre.
Madison me mira con esos enormes ojos marrones y su bella sonrisa. Me acerco a ella y la tomo entre mis brazos mientras le doy un suave beso en los labios.
Todavía me parece que fue ayer cuando nos escapamos de otra “casi boda”, solo que el novio no era yo. Le pedí matrimonio esa misma tarde viendo la puesta de sol en el “lady bird lake”.
Poder caminar a su lado y salir de la iglesia con mis dos pier