Capítulo 78
Ese mismo día, Patricia estaba sentada en la sala de espera del consultorio médico. Una de sus manos descansaba sobre su vientre aún discreto, pero que para ella ya era el mayor símbolo de amor. Sus ojos brillaban y una leve sonrisa permanecía en sus labios. Más temprano, había conversado con el alcalde del pueblo y, a pesar de estar embarazada, consiguió un empleo como enfermera. La noticia le trajo alivio. Estaba reconstruyendo su vida, poco a poco, con esfuerzo y dignidad.
— ¿Pat