Cap. 23 De repente ya no te recuerdo
“Mi esposa es Astrid, creo que el que se volvió loco eres tú”.
Edward estaba recostado en el campamento cuando comenzó a retorcerse en la cama escuchando susurros que decían:
“Edward… Edward… no te olvides de mí… soy tu esposa Astrid”.
—No… Acsa, Acsa…
“Pronto ella va a quedar en el olvido… Y vendrás a mí…”
La veía en su cama acariciando su cuerpo, besando su cuello, percibía su perfume… su aliento… Edward estaba luchando por despertar, pero era tan real que de repente se vio en la cama con