MARIO
Mete la mano en su bolsa y saca una memoria USB. Es negra con rayas rojas y ya noto que este tipo va por la vida con una fantasía de thriller de espías reproduciéndose en bucle en su cabeza. Pero no me hace perder el tiempo, y se lo agradezco. Conecta la memoria a su ordenador e inicia la reproducción de un vídeo... y la sensación de escalofrío en mi piel se transforma en un pinchazo doloroso a lo largo de mi columna vertebral.
Lo que veo en el vídeo... no es solo un delito, estoy bastant