Helena miró sus víveres que estaban casi terminados, según el mapa de Thomas había un pueblo llamado Ronan, a unos metros de donde ella estaba, descansaría un poco e iría a comprar algunos víveres para el resto del viaje.
Habían pasado tres días desde que dejó el castillo, sus pensamientos rondaban entre su bebé y el comandante.
Se bajó de su caballo cerca de un río, dejó que el animal saciar su sed y se sentó a comer su último pan, a pesar de no tener hambre, comió, porque era al final del día