Punto de vista de Elena
El avión aterrizó en Singapur y, por primera vez en días, sentí que podía respirar bien.
La distancia no arreglaba nada, pero al menos silenciaba el ruido.
Bueno… casi, porque el hombre sentado a mi lado en este viaje no era el que yo quería que estuviera aquí conmigo.
El trayecto en limusina desde el aeropuerto fue silencioso, solo el zumbido constante del motor y el conductor hablando en voz baja sobre lugares que en realidad no estábamos escuchando.
Mantuve la mirada