Punto de vista de Elena
El jueves por la mañana se sentía más ligero de lo que debería. Tres días después de todo lo que dijimos en ese coche, lo nuestro estaba… más estable.
—Estaba pensando que podríamos cenar el domingo, quizá en ese restaurante italiano que te gusta.
Miré a Damien mientras estábamos en su coche, camino al trabajo. Su mano descansaba sobre la mía en la consola, y mi pulgar trazaba círculos distraídos sobre su piel.
—¿Por tu cumpleaños? —añadí.
—No es gran cosa —dijo, aunque