Punto de vista de Elena
Mi alarma sonó a las siete de la mañana.
Busqué mi teléfono con un quejido, parpadeando contra la fina línea de luz que se colaba entre las cortinas. Por una vez, no desperté preparándome para algo. Mi pecho se sentía… ligero.
El domingo había sido bueno. Fui a un brunch con Maya, donde me interrogó sobre la cita hasta hacerme sonrojar sobre mi mimosa, y luego me encontré con Damien por la tarde antes de volver a casa tarde.
Me giré de lado y finalmente desbloqueé el tel