Punto de vista de Elena
Apreté la pluma con fuerza, mirando el contrato que podía arrancarle a Damien todo lo que había construido en su vida, y yo era quien lo había redactado.
A las 7:00 de la mañana del martes, la ciudad se sentía inmensa.
Estaba de pie en mi oficina, junto al ventanal de vidrio, observando los autos pasar a toda velocidad abajo. Desde aquí arriba, todos parecían tan pequeños. Ya habían pasado treinta minutos desde que comenzó mi jornada laboral, mientras bebía mi café.
Hoy