Con una sonrisa que solo un hombre enamorado tenía, salía de la prestigiosa joyería, guardando muy bien la bajita donde estaba el precioso anillo.
Sabía que había escogido muy bien, no sé cansaba de sonreír, Subió a la camioneta y conducía con una sonrisa que no dejaba de reflejar lo feliz y emocionado que estaba de solo pensar en la cara de sorpresa de su Cielo.
Porque así era Noelia, cada regalo que le daba Leonel, para ella era maravilloso, no importaba si era caro o no, la hacía sonreír y g