Dos años después
—¡Cielo! —Gruñía Leonel, al sentir la mano fría de su novia en su parte baja, sus niveles subían y cada movimiento lo excitaba más, llevándolo a ya querer estar dentro de ella o tal vez recibiendo placer.
Noelia no estaba satisfecha con que solo su mano disfrutará. Lentamente, fue adentrándose por debajo de las sábanas hasta quedar arriba de él.
Su abdomen sentía lo duro de la erección de Leonel, una sonrisa traviesa le dio ella antes de sentarse y liberar sus dos melones que L