Después de observar unos segundos, le quitó la bolsa y la llevó a la cocina, Leonel imaginó que estaba molesta y cerró la puerta después de entrar, caminó detrás de ella con una sonrisa, buscando la manera de quitarle lo molesta.
Sorprendiéndose al verla regresar rápido y subirse arriba de él, cruzando sus piernas a sus caderas.
—Es maravilloso poder saciar el hambre que tengo de dos cosas al mismo tiempo —susurró en sus labios, antes de besarlo con tanta pasión que erizó la piel de Leonel y s