Parpadeé y solté un profundo suspiro. —"No cambiará nada." —Negué con la cabeza—. "No permitiré que madre e hijo peleen por mi culpa." —suspiré.
Jeff asintió. —"Te entiendo, pero siento que al menos deberías decírselo. Con razón te malinterpretó. Mira, si no te sientes cómoda con él, puedes venir a mi empresa."
—"¿Empresa? ¿Tienes una empresa?" —me sentí tan feliz y sorprendida.
Él sonrió y asintió. —"Aún es pequeña, pero pagamos bien." —Luego entró en su coche.
—"¡Felicidades!" —dije alegremen