Capítulo 92 —Las marcas del llanto
El piso ejecutivo del Holding Lozano había quedado prácticamente desierto a esa hora de la tarde. Las secretarias ya habían apagado las pantallas de sus escritorios y los analistas financieros habían abandonado el edificio, dejando tras de sí un silencio espeso, casi fantasmal, que contrastaba de manera brutal con el ruido de la ciudad que rugía allá abajo, unos cuantos pisos menos. Maribel caminaba por el pasillo con el pulso acelerado, sintiendo que una opaci