Capítulo 7 —La Noche del Engaño
Mauricio había sido sedado tras una crisis de arritmia severa al anochecer. La advertencia médica resonaba en las paredes de la mansión como una sentencia: su corazón pendía de un hilo, y cualquier sobresalto emocional, cualquier alteración del pulso, podría ser el detonante de un colapso definitivo. La casa quedó sumida en un silencio de hospital, una quietud artificial que Sergio aprovechó para preparar el escenario de su ejecución final.
Sergio se movía por el