Capítulo 21 —El Heredero de Sangre
El aire en la habitación todavía estaba saturado con el rastro del sudor, el sexo y una tensión que, lejos de disiparse con el clímax, se había cristalizado en algo mucho más cortante. Sergio intentó rodear la cintura de Maribel, pero ella se apartó con una brusquedad que lo dejó golpeando el colchón vacío. Se puso de pie envuelta en las sábanas, como si el contacto con la piel de él ahora le provocara quemaduras.
—Vete, Sergio —dijo ella, sin mirarlo. Su voz e