Capítulo 106 —Fuego en la cimentación
ME PIDIERON QUE ADVIRTIERA... OJO AL LEER, SERÍA MEJOR HACERLO A SOLAS... JAJAJA
El regreso a la mansión Lozano se sintió distinto desde que Maribel cruzó los portones de hierro. El silencio de la residencia no era el habitual, sino una quietud premeditada, muy íntima, que le erizó los vellos de la nuca de inmediato. Sergio se había encargado de vaciar el terreno: había despachado a todo el personal doméstico temprano y se había asegurado de hacer cenar a Pe