Mundo ficciónIniciar sesión*—Sebastián:
Al menos algo bueno había venido de su corazón roto.
Sebastián alzó la vista y la posó en su hija del otro lado de la pequeña mesa que compartían en aquel acogedor restaurante donde iban a tomar la cena.
Su pequeña Chloe le hacía su pedido al mesero, quizás siendo demasiado exigente con la comida, pero podía exigir y pedir todo lo que quisiera, él







