Bajo El Muérdago 30.
El rubio se dio la vuelta, encontrándose con Noa. Se había dado por vencido; pensó que no la encontraría, pero pasó lo contrario: ella lo encontró a él.

La vio acercarse. Se veía diferente a como usualmente vestía cuando cuidaba de Luna. No había notado lo largo que era su cabello. Nuevamente, a él llegaron las palabras de su primo comparando a Noa con Azul. «Ya deja de pensar tonterías, Alexander», se reprochó, desechando la idea de su primo.

—Señorita Noa, la estaba buscando —soltó, en cuant
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP