Fin Del Secreto parte II 29.
—Quiero que me digas una cosa, ¿Alexander sabe quién eres? —interrogaba Takeru, sirviendo un vaso de whisky.
Negó como respuesta. No era capaz de verlo a los ojos; sentía todo desmoronarse a su paso. Ya no trabajaba para Alexander, aún así temía a su reacción. Ya de por sí su mirada pesaba; cuando esos ojos acusadores la miraron, la hicieron sentir la peor persona de todas, toda una basura, si llegase a saber que su hija era cuidada por una bailarina exótica, aquel alemán enfurecería.
—No, no