Antigua Vida 27.
—No deberías irte, no hiciste nada malo —dijo la mucama, sacando ropa de la maleta—, quédate, no es tu culpa —repitió Lilly, molesta.
Volvió a meter la blusa a la maleta para luego cerrarla y así impedir que Lilly siguiera sacando sus cosas. Bajó la maleta de la cama; ya todo estaba listo para marcharse de ahí.
—Gracias Lilly, pero fue el señor Alexander quien me pidió irme.
—¡Debiste explicar cómo pasaron las cosas realmente, Noa! —exclamó la castaña, irritada con la actitud decaída de su am