Mundo ficciónIniciar sesiónLa casa que habían alquilado los Rivera no era tan grande pero resultaba acogedora. Algunas flores colgaban del techo estilo enredadera y el jardín delantero estaba lleno de vida. Le recordó mucho a la casa que solía tener cuando sus padres estaban juntos.
La abuela Fernanda fue la primera en recibirla, puesto que se encontraba en la sala, disfrutando la lectura de un antiguo libro







