Mundo ficciónIniciar sesiónEl eco de los gritos de Sebastian se fue desvaneciendo lentamente a lo largo del pasillo. Aquella letal amenaza dejó un silencio asfixiante en la sala de juntas. La docena de miembros de la junta directiva se quedó congelada en sus asientos. Mantenían la cabeza baja, demasiado aterrados como para atreverse a mirar el rostro de Noah.







