Mundo ficciónIniciar sesiónLa ira estalló de inmediato al interior de la sala de juntas. Varios directores soltaron exclamaciones de sorpresa y bajaron la cabeza de inmediato. No se atrevían a mirar a Marcus Alistair, cuyo rostro ardía de ira a causa de la contundente humillación que acababa de sufrir.
—¿Te atreves a echarme de mi propia empresa? &







