Mundo ficciónIniciar sesiónEl cielo vespertino de la ciudad de Chicago se veía gris a través de los barrotes de hierro del Tribunal de Distrito. El aire dentro de aquella celda de detención temporal se sentía sumamente sofocante. El olor a desinfectante barato mezclado con el sudor provocado por el miedo llenaba los pulmones. El pasillo de la prisión estaba invadido por el eco de las







