MADDOX
Miré fijamente a Aegon despatarrado en la silla frente a mí, con una postura tan suelta que casi parecía descuidada.
“¿Estás seguro de esto?”
Se arrastró la mano por el rostro, exhalando tranquilamente. “Lo estoy. Realmente no tengo ningún interés en casarme con nadie.”
Estudié los planos de su rostro, buscando cualquier atisbo de vacilación o grieta en su determinación, pero su expresión estaba compuesta, casi rígida. Este era el Aegon que conocía, no la versión que había visto ayer.
Su