MADDOX
Amara se puso rígida, con todo el cuerpo tensándose como si mi sugerencia fuera algo impactante.
Para ser justos, lo era.
Ni yo mismo sabía por qué lo había dicho. Ya habíamos dado la vuelta, y simplemente… no quería que se fuera.
Exhaló, con el cuerpo suavizándose a mi lado. Su cabeza cayó hacia atrás contra mi pecho, con el cabello cobrizo rozándome.
Un retumbo bajo se construyó en mi pecho. Olía a pino y manteca de karité. Era embriagador.
Me incliné hacia abajo, respirando más d