Él la había abofeteado.
—Draken es mi compañero, no lo dejaré —dijo con confianza y el ceño fruncido de Rasmus se convirtió en un ceño fruncido.
—Él es nuestro enemigo, ¿te estás olvidando de eso? —dijo Rasmus con calma tratando de controlar su tono helado. Nunca fue bueno controlando su temperamento.
—Él es mi compañero. No me trató como a un enemigo —dijo Sofía con firmeza y Rasmus miró hacia otro lado mientras se agarraba a la barandilla con fuerza.
—Él quiere destruir nuestra manada, Sofia. Quiere convertirse en u