Te deseo.
Draken volvió a casa. Tan pronto como entró. El delicioso aroma de la comida flotaba a través de su nariz mientras respiraba profundamente. Hoy no pudo concentrarse correctamente. Todo lo que había estado pensando era en ella. Cómo respiraba pesadamente después de su entrenamiento todos los días. Sus atuendos de entrenamiento. Su pequeño marco delicado. Esos pechos turgentes. Mierda.
Han pasado dos semanas desde que comenzó a entrenarla y follarla. Era una tortura extrema para él verla con ese