Luca estaba haciendo sándwiches. Ya había lavado los platos porque estaba libre. Cenaron juntos. Ha pasado una semana desde que ella le dejó hacer algo. Se besaban y cada vez que las cosas se calentaban un poco, ella huía a su habitación y se encerraba.
Era una maldita tortura, pero él la estaba soportando con paciencia.
Ángela era una muy buena estudiante. Lo sabía desde los días de entrenamiento. Ella siempre dio lo mejor de sí en todo. Ella estudiaba hasta tarde en la noche, lo que lo preocu