Pasado.
Hace 5 años...
Las cejas de Angela se arrugaron mientras dormía y parpadeaba lentamente para abrir los ojos. Un gemido salió de sus labios sintiendo los fuertes golpes en su cabeza. Se frotó las sienes para aliviar el dolor mientras cerraba los ojos.
—Uf, ¿qué diablos? —ella gimió. Ángela nunca había sentido un dolor de cabeza tan inmenso en su vida. Sentía la cabeza muy pesada.
Ángela se giró hacia un lado y colocó la otra almohada sobre su cabeza.
Si tuviera más tiempo, habría dormido