—¿Qué te tomó tanto tiempo? —preguntó Azure, mirando a su hijo que acababa de entrar a su estudio. Tenía esa mirada violenta en sus ojos, como si hiciera tictac para derramar sangre.
Hubo muy pocos casos en los que Lennox perdió el control.
—Estaba en las mazmorras.
—¿Por qué?
—Connie estaba interrogando a los dos guardias de la mazmorra sobre ese incidente. Creo que saben algo —dijo Lennox.
—Ven y siéntate —Azure levantó la barbilla y, sin decir una palabra, Lennox tomó asiento frente a él a p