Violet estaba asustada y no quería hacerlo, pero en ese momento era la única opción. Después de todo lo que le hizo en el lapso de unas pocas horas, estaba segura de que no dudaría en lastimar a sus hermanas.
Ella forzó pequeños pasos hacia él. Ella se paró cerca de sus piernas y bajó la cara hasta su cuello. Estaba segura de que él podía escuchar la fuerza con la que su corazón golpeaba contra su caja torácica.
Con una mano, apretaba la bata de baño contra su pecho. Violet colocó dos de sus de