La última noche.
Después de que todos abandonaron la empacadora, un tipo entró corriendo con una computadora portátil en la mano, se veía sin aliento y con el rostro pálido como la nieve.
—¿Qué ocurre? —Damián preguntó, caminando hacia ese tipo como lo conocía.
—Alfa, tenemos la noticia, Henry con sus guerreros ha estado avanzando hacia nuestra manada, estarán aquí al mediodía —dijo el chico.
Ashley jadeó cuando las manos de Damián se cerraron en puños a sus costados.
—¿Reúne, a los soldados ahora? —gruñó, su v