19. Un peso mayor
Cuando llegamos al edifico todos parecen sorprendidos, no se si de verme a mi o al magnífico hombre que sigue mis pasos. Entramos al ascensor, las puertas se cierran, le echo un vistazo al reflejo de Mort, se mira tan imponente, intimidante, su aura cambió, hasta los gestos de su rostro, tan serio y sereno, se está tomando demasiado enserio su papel.
Al llega a mi oficina Roberto estaba esperándome, al verme sonrió pero cuando notó que tenía compañía su sonrisa se borró.
— Roberto, buenos dí