20. Cosechas lo que siembras
La escena era extraña de admirar, parecía que por un momento el tiempo corriera más lento, la mujer que se hace llamar mi madre lucha con desespero para llegar hasta mi como si su vida dependiera de ello, por la rabia y el enojo cargado en su mirada no cabe duda de que abrazos no son los que me daría si lograra llegar hasta mí.
Me duele, en lo más profundo de mi ser, pero no puedo cambiar la realidad ni las personas, me di cuenta muy tarde que no todos son buenos, que no todos pueden cambiar, n