Capítulo 9
Sentí un nudo en el estómago al ver a Felipe sonriendo tan cerca de aquella mujer. No estaban haciendo nada indebido.
Lo sabía.
Pero después de tantos días sintiéndome desplazada, aquella imagen me dolió más de lo que quería admitir.
Felipe caminó hacia mí con una enorme sonrisa y rodeó mi cintura con un brazo.
—Amor, qué alegría verte aquí —dijo antes de besarme con cariño. Después apoyó la frente contra la mía y sonrió con ternura—. Hace días quería hablar contigo. Sé que las cosas